Acabó ya la pesadilla de tantos infortunios como nos metieron en
la cabeza, y entramos titubeantes en el nuevo año , nuevo siglo y nuevo
milenio, algo incrédulos por un final tan normal y un principio con
renovadas ilusiones.
Pero dejemos efemérides, olvidemos a los agoreros, a quienes les quedó
cara de tontos por sus vaticinios sin sentido, sus infundados fatalismos
por tanta miseria técnica anunciada, y aquí estamos otra vez , tan
pitos, para seguir mientras el cuerpo aguante.
Los aragoneses, los bezanos, tenemos que ser optimistas, pese a tantos
disgustos como nos dieron en los últimos meses del año pasado, y en
los que llevamos del presente. Aragón ha pasado y está pasando por
humillaciones y olvidos que no tienen justificación, y se nota en el
más pequeño y lejano pueblo y en las más grandes ciudades; y no es
una excepción nuestro pueblo, que lucha denodadamente por seguir
adelante, y lo va a conseguir, pese también a los agoreros de esta
tierra , que tampoco se quedan mancos.
Nos hemos cansado de gritar y de hacernos oír ante tantos sordos, YA
VALE, aquí en Teruel ,en Zaragoza, en Huesca; en el altiplano
en las montañas, en el valle. Allá donde un aragonés reside se ha oído
un grito, su lamento su llamada a la cordura; con rabia por las sin
razones que soporta; por el descaro y rencor con que se nos mira ; por
la insolidaridad con que nos tratan y por la que nos achacan; por las
groserías que hemos tenido que aguantar, los insultos, la
prepotencia de unos y de otros, de los de allá y de los de aquí, que
más bien son una incitación , un desafío. Estamos hartos de ser
dóciles, de ver como perdemos energías, del reto tan grande que
tiene nuestra Región, nuestra Provincia, nuestro Pueblo, LA LUCHA POR
NUESTRA SUPERVIVENCIA, mientras en otras zonas se acumulan riquezas
millonarias y MILLONES DE PERSONAS.
Pero vamos a ser optimistas, porque parece ser que por fin, algo se
está moviendo. Algo nos dice que entramos en tiempos de esperanza, y lo
estamos viendo aquí en la Sierra, aunque sea tímidamente. Y esto nos
hace pensar en el esfuerzo que se nos pida no será inútil ni va
a caer en el olvido. Demos nuestra ayuda material si se nos pide, para
que BEZAS, nuestro pueblo, el pueblo que acoge con los brazos abiertos, comience a dejar de sufrir, recobre las energías perdidas.
Sigamos queriendo a nuestro pueblo, sigamos viniendo a él, porque en
estos tiempos de tanta confusión y zafiedad, es un tesoro tener tu casa
en el pueblo, juntarte con tantos amigos de infancia, recorrer tantos
rincones donde jugábamos de muchachos; el pueblo, en fin, donde
aprendimos a querer y fuimos queridos.
Bezas ya no volverá a ser aquel pueblo con tanta gente por sus calles a
diario y durante todo el año, eso ya no volverá. Estos son otros
tiempos y otros modos de vida, pero no morirá, estar seguros. A nuevos
tiempos se imponen nuevas formas de vida, nuevas formas de explotación
de los recursos y Bezas tiene recursos para ser explotados, y si
nosotros no lo hacemos, vendrán otros de afuera a hacerlo, y entre unos
y otros, no dejaremos que las zarzas, las malas hierbas se apoderen de
sus calles.
Vamos a disfrutar un año más de nuestras fiestas, unas fiestas que nos
unen a todos. Unas fiestas que por fortuna supimos acomodar a los
nuevos tiempos hace ya muchos años, porque había que acomodarse a las
necesidades sociales del momento. Unas fiestas que fueron, son y serán
la admiración de los pueblos vecinos.
Era difícil la reforma, pero se hizo. Hacía falta colaboración y se
consiguió, con lo difícil que era, los bezanos dispersos por media
España, y se hizo a pesar de los agoreros de aquí, que los había y
los sigue habiendo .
Es aleccionador como el Ayuntamiento colabora a que los bezanos nos
juntemos una vez al año al menos y lo pasemos bien.
Es aleccionador el comportamiento de las Comisiones de festejos, primero
los que nacieron aquí y después como se han ido incorporando sus
hijos y sus nietos, casi todos nacidos lejos de aquí. Es un ejemplo a
imitar, que los enaltece a todos, espíritu que en muchos pueblos
quisieran para sí.
Porque es la única forma de sacar los proyectos adelante, ahora las
fiestas, y cuando sea necesario en otros proyectos.
Que
sigan así los ánimos, a divertirnos sanamente y dar ejemplo de que
nuestro pueblo conserva la esencia de sus mejores virtudes, el amor
entre nosotros y para quienes nos honran con su visita.
VIVA Bezas VIVA
Teruel VIVA
Aragón
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