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TRIBUNA ABIERTA
1947: El año del maquis
turolense (I)
JOSÉ RAMÓN VILLANUEVA HERRERO *
En la recuperación de la memoria
histórica antifranquista, un capítulo importante fue el de la lucha
guerrillera, el maquis, el cual tuvo su máxima actividad durante los
años 1946-1947, especialmente en nuestras tierras turolenses. Eduardo
Pons Prades en su libro Guerrillas españolas no duda en
destacar que, la provincia de Teruel, “fue sin lugar a dudas, una de las
más guerrilleras de España. Tanto por la existencia de bases principales
en todas sus zonas montañosas sin excepción como por la importancia de
sus partidas y también por la duración del enfrentamiento
guerrillas-fuerzas del orden” (p. 111).
En efecto, partiendo de sus bases de operaciones en el Maestrazgo,
Cuencas Mineras y Montes Universales, diversas partidas guerrilleras
actuaron a lo largo de toda la provincia. Este fue el caso de, entre
otros, de Espartaco, una partida libertaria mandada por
Modesto, un minero de Armillas, de la cual dependían otros grupos
como los de El Zagal (un joven anarquista de Escucha), El
Macho (Justiniano García) y El Chaval (Pedro Acosta),
ambos libertarios y naturales de Utrillas, o el grupo de guerrilleros
socialistas al mando de El Soriano. Otros dirigentes
guerrilleros fueron Rabós y Petrol (José Ramia
Ciprés), ambos de Aguaviva, Paco el Serrano (Francisco Serrano
Iranzo) y su compañera La Pastora (Teresa Plá), los dos de
Castellote, El Pinchol (Florencio Guillén), natural de Gúdar,
Jalisco, Pepito el de Mosqueruela, el turolense Delicado
o el grupo del anarquista alcañizano Paco Antolín. Cuando en 1947,
momento álgido de la actividad del maquis en Aragón, la Agrupación
Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), bajo dirección del PCE,
destacará la figura de Ricardo (Pelegrín Pérez), posiblemente
el mejor dirigente del maquis de cuantos actuaron en tierras turolenses.
La importancia del maquis en nuestra provincia nos la ofrecen los mismos
datos oficiales. Según éstos, durante estos años se produjeron en las
tierras turolenses las siguientes acciones: refriegas con las fuerzas
del orden (73), muertos en la población civil (43), secuestros (27),
sabotajes (57), golpes económicos (302), guerrilleros muertos (105),
guerrilleros heridos (32), guerrilleros presos (67), guerrilleros
entregados (10), enlaces de la guerrilla detenidos (812), fuerzas del
orden muertos (12) y fuerzas del orden heridos (32). Como vemos, destaca
el importante número de turolenses detenidos por colaborar con el
maquis, así como los golpes económicos, a los que habría que añadir las
multas a los delatores y confidentes de la policía. Entre los muertos,
además de los maquis caídos, hay que añadir la ejecución de, además de
algunos torturadores o confidentes policiales, a autoridades franquistas
locales tales como los alcaldes de Villar del Cobo, El Cuervo,
Tramacastiel o los casos del cabo de la Guardia Civil y el médico de Mas
de las Matas. Estas acciones sólo sirvieron para desatar una
violentísima represión, la cual, bajo el mandato del general Pizarro,
caracterizó a la lucha antiguerrillera en las tierras turolenses.
Las principales acciones del maquis ocurridas durante 1947 fueron la
voladura y descarrilamiento del ferrocarril Central de Aragón entre
Barracas y Rubielos (7 mayo), asalto al tren pagador en Caudé (julio),
ataque a dos camiones de la Guardia Civil que se dirigían desde
Tragacete a Teruel (3 diciembre) el cual ocasionó 12 muertos u varios
heridos y una brutal represalia posterior, o la ocupación de algunos
pueblos como Sarrión, Foz Calanda o La Cerollera. En este último caso,
ocurrido en una fecha tan simbólica para la dictadura como era el 18 de
julio de 1947, el pueblo fue ocupado por un grupo de guerrilleros que se
presentaron como miembros del Ejército de la República. Acto seguido, se
ordenó que, en el término de 10 minutos, se personase un vecino de cada
casa en la plaza en donde, ante una pancarta en la que podía leerse
“Campesinos: los guerrilleros de Levante te protegen”, se procedió a la
quema de los retratos de Franco y José Antonio y a izar la bandera
tricolor en el Ayuntamiento. Posteriormente, se homenajeó en el
cementerio a varios maquis muertos: tras cantar el Himno del
Guerrillero y disparar salvas de honor, los combatientes volvieron
al monte no sin antes dar la mano al alcalde y al juez de paz.
La actividad guerrillera no sólo se dejaba notar en el monte, en las
masías y en los pequeños pueblos serranos, sino que también se extendía
a poblaciones más grandes como era el caso de Alcañiz. En la ciudad
bajoaragonesa, en donde existían núcleos clandestino (y activos) de la
CNT, la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas (ANFD) y de Juventudes
Socialistas (JSE), se tiene constancia que en vísperas del 18 de julio
se colgaron banderitas republicanas y el grupo La Monegal,
tapadera de la CNT local, actuaba como enlace de la guerrilla de la
zona. De hecho la desarticulación de la CNT, ANFD y JSE alcañizanas en
agosto de 1947, al poco de ser nombrado gobernador civil de Teruel el
general Pizarro, dio lugar a varios asesinatos en Civán, y más tarde en
Monroyo, así como a la desarticulación de 3 campamentos guerrilleros,
entre ellos, el ya citado de La Cebollera.
Si bien es cierto que 1947 fue el momento álgido de la guerrilla
antifranquista en la provincia de Teruel, también es cierto que la
llegada del general Pizarro y la implacable represión desatada por éste
contra el maquis y sus apoyos, produjo un cambio radical de la
situación, tema éste al que nos referiremos en otro artículo.
*Escritor

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