|
VARIAS
LOCALIDADES DE LA SIERRA DE ALBARRACÍN CELEBRAN LOS
MAYOS
Las mozas salen a subasta
Jabaloyas da los primeros pasos
para recuperar una tradición perdida
M.
C. A. / Teruel
“Ya estamos a 30 del abril cumplido”. Así comienzan los Mayos que se
entonan en los pueblos de la Sierra de Albarracín. La jota da la
bienvenida a la primavera y es un canto a la belleza femenina. En
Guadalaviar cada serrano “echó el Mayo” a una moza del pueblo elegida
mediante subasta, como manda la tradición. En otros pueblos, como
Albarracín, fue la Virgen la protagonista de la fiesta. En Villar del
Cobo el primer Mayo se entonó en honor a la Virgen del Rosario, pero
luego los jóvenes agasajaron a todas las solteras del pueblo.
Esta festividad tiene un gran arraigo en la serranía de Albarracín y
muchos matrimonios surgían antaño a través de ella. Las jotas sonaban en
muchos pueblos y el emparejamiento se realizaba en la mayoría de ellos
mediante una subasta en la que los hombres debían de pujar para poder
cantar a su preferida.
La maya estaba obligada a bailar -en varios sitios sólo un día y en
otros durante algunos meses- con el mozo que le había cantado y de ese
vínculo surgían los noviazgos. En algunos municipios la moza también
daba su parecer sobre el mayo o mozo que le había tocado en suerte
mediante la colocación del mantón -al derecho si era de su agrado y al
revés si no le gustaba- para asistir a misa al día siguiente.
Villar del Cobo
En Villar del Cobo las mujeres se sortean poco antes de las 12. Entre
las papeletas femeninas está también la de la Virgen del Rosario, a
quien el mozo debe de ponerle una enramada el día 1 de julio, víspera de
su onomástica. El Niño Jesús también entra en el reparto y la moza con
quien se empareja está obligada a adornar el arco de ramos que se coloca
en la ermita para las fiestas. El sorteo se hace cada año, aunque hay
algunos en los que la música no llega a sonar. El pasado día 30 los
vecinos se juntaron ya para cenar y luego rondaron a la Virgen y a las
mujeres.
Más información en:

|